Carta a las y los Presidentes y Jefes de Estado, América latina y el Caribe
De nuestra consideración:
Nos dirigimos a Ud. con motivo de celebrarse del 1 al 3 de junio en Nueva York, la Conferencia de las Naciones Unidas acerca de la Crisis Económica y Financiera y sus Efectos sobre el Desarrollo. Los instamos a darle a esta Conferencia la prioridad que se merece y a participar, en su calidad de Jefes de Estado, encabezando una delegación de alto nivel de sus países, inclusive de la participación de los diversos ministerios involucrados y de las organizaciones y movimientos de la sociedad civil abocados al impacto y a la construcción de alternativas frente a la crisis.
Su presencia y la participación activa de los gobiernos que encabezan en esta Conferencia que reunirá a todos los países integrantes de las Naciones Unidas – el “G192” - son necesarios para lograr respuestas urgentes, contundentes y coherentes con la gravedad de la crisis sistémica global a la que ahora se enfrenta la humanidad. Una crisis desatada en el centro del sistema de poder económico y político cuyo modelo insostenible de consumo y de producción sigue asfixiando al planeta entero, profundizando día a día las crisis social, climática, alimentaria y energética con consecuencias inciertas para miles de millones de personas, la naturaleza y la vida misma.
Las respuestas hasta ahora gestionadas a través de grupos excluyentes como el G7 y el G20, y las propias Instituciones Financieras cuya responsabilidad, todavía impune, en la generación de esta crisis es flagrante, apuntan a salvar el sistema sobre las espaldas de los mismos pueblos y países que desde hace tiempo venimos pagando los costes de su expansión.
Para lograr soluciones globales es necesario la fuerza y la legitimidad que solo pueden dar la participación global y el respeto por la voz de todos los países en igualdad de condiciones. Por eso la importancia de esta Conferencia en este momento, para que el conjunto de la comunidad internacional a través de las Naciones Unidas – los gobiernos y “nosotros los pueblos” – ocupemos el lugar que nos corresponde, acordando respuestas inmediatas que protejan los derechos humanos y ambientales contra un mayor deterioro y que conduzcan, en el mediano plazo, a la construcción de un nuevo paradigma de relaciones económicas, financieras y ambientales a nivel mundial.
El liderazgo oportuno del actual presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas ha permitido llegar a la instancia de esta Conferencia. Ha generado insumos valiosos, incluyendo las recomendaciones de la Comisión de Expertos sobre la Reforma del Sistema Monetario y Financiero Internacional, y un Proyecto de Declaración Final que incluye propuestas concretas para la consideración y acuerdo de los Estados. Entre otros asuntos, reconociendo la responsabilidad de los centros de poder en el Norte para esta crisis, plantean pasos inmediatos para establecer un fondo de estímulo global que no implique un nuevo peso de endeudamiento ilegítimo para los países más necesitados. Recomiendan poner fin y revertir los condicionamientos nefastos impuestos por las Instituciones Financieras Internacionales y los tratados de libre comercio y de protección a las inversiones. Acuerdos sobre estas y muchas otras propuestas pueden y deben ser alcanzados por la Conferencia.
Esta Conferencia es el lugar donde queremos que estén los gobiernos de nuestra región, al más alto nivel, comprometiendo su liderazgo en el seno de la comunidad internacional en defensa de nuestras necesidades y derechos y los de la madre tierra. La existencia de iniciativas de integración solidaria como el ALBA, los Tratados Comerciales de los Pueblos (TCP), el Banco del Sur, la creación de una moneda común de reserva (SUCRE), las auditorías integrales de las deudas, UNASUR, entre otras, que están avanzando en estos momentos en América latina y el Caribe – ponen de manifiesto que es posible construir alternativas soberanas y democráticas.
Asimismo reiteramos nuestra convicción acerca de la convocatoria e inclusión de los movimientos y organizaciones sociales para juntos poder debatir y construir acuerdos en torno a salidas que estén a la altura de la gravedad de esta crisis, entendida por muchos como una verdadera crisis civilizatoria.
Atentamente,
Movimientos, organizaciones y redes de América Latina y el Caribe (por confirmar)
Alianza de Pueblos del Sur Acreedores de la Deuda Ecológica-América latina/Caribe
Alianza Social Continental ASC
Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe ATALC
Asamblea de Pueblos del Caribe APC
Campaña por la Desmilitarización de las Américas CADA
Confederación Sindical de las Américas CSA
Convergencia de Movimientos de los Pueblos de las Américas COMPA
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas CAOI
Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo CLOC-Via Campesina
Jubileo Sur/Américas JS/A
Marcha Mundial de las Mujeres – América Latina y el Caribe MMM
Organización Caribeña y Latinoamericana de Estudiantes OCLAE
Plataforma Cono Sur Sustentable
Red de Mujeres Transformando la Economía REMTE
Red Latinoamericana sobre la Deuda y el Desarrollo LATINDADD
Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo PIDHDD
Programa sobre Deuda Ilegítima de la Federación Luterana Mundial
Servicio Paz y Justicia en América Latina
Sociedad de Economistas Políticas de Latinoamérica SEPLA
Red en Defensa de la Humanidad
Red Internacional de Género y Comercio-América Latina y el Caribe IGTN
Movimientos, redes y organizaciones de los países de la región
Coalición de Tendencias Clasistas de Venezuela CTC
Comisión Nacional de Mujeres Trabajadoras de Venezuela CONAMUT